La Economía Social reivindica su potencial para acompañar el gran crecimiento de Vicálvaro

1 octubre 2026

FECOMA reúne a administraciones, cooperativas, sociedades laborales, empresas de inserción y entidades del sector para analizar la situación de la Economía Social en un distrito joven, en plena expansión y con importantes oportunidades para el emprendimiento colectivo

La Economía Social quiere formar parte del crecimiento económico y demográfico que está experimentando Vicálvaro. Cooperativas, sociedades laborales, empresas de inserción y organizaciones representativas del sector compartieron este viernes diagnóstico, experiencias y propuestas durante la Jornada de Diagnóstico y Networking de la Economía Social celebrada en el Centro Cultural Fuente de San Pedro Valderrivas, organizada por la Federación de Cooperativas y de la Economía Social de Madrid, FECOMA, y cofinanciada por el Ayuntamiento de Madrid.

El encuentro permitió poner frente a frente las oportunidades que ofrece uno de los distritos con mayor crecimiento de la capital y una realidad en la que determinadas fórmulas de Economía Social todavía tienen un importante margen de desarrollo. Vivienda, emprendimiento colectivo, inserción laboral, relevo generacional, comercio, servicios e industria aparecieron como algunos de los ámbitos con mayor recorrido en el futuro.

El presidente de FECOMA, Carlos Jiménez, situó la jornada dentro de una estrategia más amplia para incrementar el peso de la Economía Social madrileña. "Si la economía madrileña supone un 20% de la economía del Estado, nuestra aspiración es la de llegar a ese mismo porcentaje respecto de la Economía Social del Estado", afirmó.

Para avanzar hacia ese objetivo, Jiménez destacó la importancia de reforzar la presencia de la Economía Social sobre el terreno. Así, puso en valor el convenio de colaboración que mantienen el Ayuntamiento de Madrid y la agrupación formada por FECOMA, Cooperama, AMEI y ASALMA, que permite desarrollar, entre otras iniciativas, estos encuentros en los distritos para conocer de primera mano su tejido empresarial, conectar a las entidades y detectar las barreras que dificultan su crecimiento. "Este convenio nos permite aterrizar en los distritos, conoceros y conseguir que vosotros mismos seáis embajadores de esta forma de entender la empresa, para que cada vez seamos más", explicó. Un objetivo que parte de una convicción que Jiménez quiso subrayar ante los participantes. "No hay sector que no sea compatible con la Economía Social", recalcó.

Un distrito que ofrece nuevas oportunidades
El diagnóstico presentado por el director general de FECOMA, Vidal García, dibujó un Vicálvaro marcado por su juventud y por el intenso desarrollo urbanístico de los últimos años. El Cañaveral cuenta ya con alrededor de 17.000 habitantes y los nuevos desarrollos harán crecer notablemente la población del distrito, generando nuevas necesidades educativas, comerciales, empresariales y de servicios.

Esa evolución representa, según García, una oportunidad para que la Economía Social gane presencia. Actualmente, el cooperativismo de vivienda constituye una de sus expresiones más importantes en Vicálvaro, mientras que otras fórmulas, como las cooperativas de trabajo, mantienen una implantación menor. El diagnóstico apuntó también posibilidades de crecimiento en el comercio de proximidad, los servicios personales y empresariales, la actividad industrial y el relevo generacional.

A ello se suma una red de recursos especialmente favorable para el emprendimiento, con la Universidad Rey Juan Carlos, el Vivero de Empresas, el Centro de Innovación en Economía Circular y la Factoría Industrial, además de la relación que FECOMA mantiene desde hace años con el campus de Vicálvaro para acercar la Economía Social a estudiantes y futuros emprendedores.

El concejal presidente del distrito, Ángel Ramos, destacó precisamente este ecosistema y defendió que "la Economía Social es un pilar indispensable. Crea empleo estable y digno, fortalece la cohesión territorial, promueve la inclusión laboral y aporta resiliencia y valores a nuestra economía de proximidad".

También la directora general de Economía del Ayuntamiento de Madrid, María Jesús Romero de Ávila, reafirmó el compromiso municipal con el sector y destacó que la Economía Social representa "un modelo empresarial que aporta un valor diferencial", basado en "la primacía de las personas sobre el capital, en la participación, en la reinversión de los beneficios y en el compromiso con el territorio".

Romero de Ávila recordó además el fuerte arraigo de estas empresas en los barrios y señaló algunos de sus principales desafíos, como ganar dimensión, mejorar el acceso a la financiación, avanzar en digitalización, atraer talento y conseguir que más emprendedores conozcan estas fórmulas empresariales.

La voz de quienes hacen Economía Social
La segunda parte de la jornada permitió contrastar el diagnóstico con la experiencia de quienes trabajan diariamente desde las distintas familias y entidades de la Economía Social.

El cooperativismo de vivienda mostró su capacidad para promover viviendas a precio de coste y recordó que su objetivo no se limita al precio, sino que incorpora también la calidad de las viviendas, del entorno y de los equipamientos. Una fórmula especialmente vinculada a los nuevos desarrollos urbanísticos de Vicálvaro, tal y como destacó en su intervención Jaime Oñate, secretario general de Concovi y vicepresidente de FECOMA

Desde Cooperama, Miguel Ángel Lozano puso el foco en una de las paradojas detectadas durante el encuentro. Pese a contar con importantes recursos universitarios y empresariales, la presencia de cooperativas de trabajo asociado continúa siendo reducida en el distrito. Una situación que, a su juicio, "no debe dar lugar al desánimo, sino a todo lo contrario". El reto pasa por acercar estas fórmulas a universitarios, profesionales y personas que se plantean emprender para que conozcan también la posibilidad de hacerlo colectivamente.

Las empresas de inserción aportaron otra dimensión del modelo. Desde AMEI se destacó su capacidad para desarrollar actividad económica y, al mismo tiempo, ofrecer oportunidades laborales y acompañamiento a personas en riesgo de exclusión, con el objetivo de facilitar posteriormente su incorporación al mercado laboral ordinario.

Precisamente Hispaled, instalada en la Factoría Industrial de Vicálvaro y dedicada al sector industrial de la iluminación, mostró sobre el terreno esa doble vertiente empresarial y social. Su experiencia puso de manifiesto el papel de estas empresas como espacios de crecimiento profesional y formativo y como cantera de trabajadores que, después de atravesar situaciones difíciles, tienen conocimientos, capacidades y mucho que aportar al mercado laboral.

También Fundación Juan XXII, a través de su representante en la sala, Thais Valero, trasladó su experiencia en el trabajo con personas con discapacidad, especialmente desde su área de empleo, y puso sobre la mesa dos necesidades que atraviesan buena parte del sector, seguir avanzando en accesibilidad y fortalecer el trabajo en red entre las entidades para multiplicar su capacidad de generar oportunidades laborales.

Por su parte, ASALMA incidió en el relevo generacional como otro de los grandes campos de actuación. La transformación de negocios viables sin continuidad en sociedades laborales o cooperativas puede permitir mantener empresas abiertas, conservar puestos de trabajo y generar nuevas oportunidades de autoempleo colectivo

Durante el diálogo se abordó igualmente el papel de las cooperativas de consumo y la capacidad de las diferentes familias de la Economía Social para responder, desde fórmulas distintas, a necesidades económicas y sociales del territorio, así como de las  de las cooperativas agroalimentarias poniendo de relevancia el papel del campo y de lo rural en la Comunidad de Madrid.

El encuentro dejó así una fotografía con importantes posibilidades de futuro. Vicálvaro dispone de población joven, talento, universidad, recursos para emprender, infraestructura empresarial y un enorme crecimiento por delante. El desafío pasa ahora por conseguir que cooperativas, sociedades laborales, empresas de inserción y el resto de fórmulas de Economía Social participen también de ese desarrollo.

La jornada fue clausurada por María Luisa Viñuela, coordinadora del distrito, después de un intercambio que puso especialmente en valor la necesidad de conocerse, trabajar en red y convertir las posibilidades de colaboración detectadas durante el encuentro en nuevas oportunidades empresariales y de empleo.

FECOMA continuará desarrollando estos encuentros en los distritos madrileños con el objetivo de acercar la Economía Social al territorio, identificar sus necesidades y conectar administraciones, organizaciones y empresas para contribuir a que el sector gane presencia y capacidad de generar actividad económica y empleo. Esta acción está enmarcada en el convenio de subvención entre el Ayuntamiento de Madrid y la agrupación de entidades de Economía Social formada por AMEI, ASALMA, COOPERAMA Y FECOMA para la financiación del 'Proyecto de difusión y dinamización de empresas de Economía Social en la ciudad de Madrid, ECOSOC-MAD26'.

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