Las nuevas regulaciones en ciberseguridad, un reto para pymes y autónomos

13 febrero 2025

Las normativas en materia de ciberseguridad siguen creciendo para hacer frente a las amenazas del mundo digital, que tampoco dejan de crecer. Unas regulaciones que en muchas ocasiones son obligatorias, costosas y difíciles de implementar para empresas con recursos limitados como son las pymes, starups o para autónomos.

Así lo ha advertido Zerod, marketplace de white hackers y consultores para empresas, que ha destacado cómo las normativas ISO 27001, la Directiva NIS2 o el Esquema Nacional de Seguridad (ENS), están obligando a las organizaciones a replantear sus estrategias de ciberseguridad para evitar sanciones y reforzar su resiliencia digital.

Según datos del Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), el número de incidentes de ciberseguridad gestionados en España superó los 120.000 en 2024, lo que supone un aumento del 20% respecto al año anterior.

Este contexto ha llevado a una mayor presión regulatoria, con nuevas normativas que buscan proteger a las empresas y a sus clientes, pero que al mismo tiempo implican altos costes de cumplimiento, tanto en términos económicos como de personal especializado. Además, el incumplimiento de las normativas puede conllevar sanciones significativas.

Por ejemplo, la directiva NIS2 establece multas de hasta 10 millones de euros o el 2% del volumen de negocio anual global para entidades esenciales que no cumplan con los requisitos.

Camino difícil para los emprendedores

La red de emprendimiento española está creciendo a buen ritmo, pues hay más de 4.000 starups activas según el Observatorio del Emprendimiento de España.

Pero muchas están limitadas a la hora de expandirse a nivel internacional debido a la dificultad y coste de las normativas de protección de datos y de ciberseguridad. Ambos factores clave para poder entrar en rondas de financiación de nuevos mercados.

Entre las certificaciones más demandadas por las grandes empresas para colaborar con startups y proveedores se encuentran la ISO 27001, que acredita la gestión segura de la información, y la reciente Directiva NIS2, que obliga a una amplia gama de sectores a implementar medidas avanzadas de ciberseguridad y reportar incidentes graves en un plazo de 72 horas.

Además, en España, el Esquema Nacional de Seguridad (ENS) es obligatorio para proveedores que trabajan con Administraciones Públicas, lo que añade una nueva capa de complejidad para muchas startups que buscan contratos públicos.

“Los emprendedores tienen que integrar la ciberseguridad en sus modelos de negocio desde el primer día si quieren ser competitivos. No basta con reaccionar ante un ataque, ya que ahora el cumplimiento normativo es una condición indispensable para operar en ciertos sectores o mercados”, apunta Víctor Ronco, CEO de Zerod.

Estrategia de empresa

Aunque el cumplimiento regulatorio puede parecer una carga, desde Zerod han avisado de que las empresas que lo abordan de manera estratégica pueden convertirlo en una ventaja competitiva.

Contar con certificaciones reconocidas a nivel internacional no solo reduce el riesgo de sufrir brechas de seguridad, sino que también mejora la reputación y facilita el acceso a mercados y clientes más exigentes.

En este sentido, Zerod, que trabaja con startups y grandes corporaciones para fortalecer su estrategia de seguridad, ha insistido la importancia de adoptar un enfoque proactivo: “Nuestra misión es democratizar el acceso a servicios de ciberseguridad de alto nivel, ayudando a empresas de todos los tamaños a cumplir con las regulaciones de forma ágil y efectiva, gracias a contar con nuestra línea de consultoría que ayuda a las empresas a certificarse”. 

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