Los autónomos se dan menos de baja: un 22% menos que los asalariados
Los datos de la Seguridad Social han revelado que las bajas por contingencias comunes se han incrementado en los últimos años.
Hay más bajas tanto en los trabajadores autónomos como en los asalariados, pero la diferencia entre ellos ha aumentado notablemente.
Los últimos datos han subrayado que por parte de los autónomos, 39,7 personas de cada 1.000 registradas en el RETA se dieron de baja en abril.
Una cifra que, en el caso de los asalariados, se incrementa hasta las 49,9 por cada 1.000.
Esto supone que hay un 22% menos de trabajadores autónomos que se dan de baja en comparación a las personas contratadas en plantilla.
Prestaciones bajas, la principal causa
En 2019 los datos eran bien diferentes, pues la diferencia entre ambos eran tan sólo del 6%.
En aquel entonces las bajas laborales de los asalariados eran de 34 por cada 1.0000 y la de los autónomos 32.
Las asociaciones de trabajadores de autónomos lo tienen claro: las prestaciones bajas son la causa principal.
Múltiples informes han detallado que cada vez más autónomos rechazan pedir la baja cuando están enfermos porque no se lo pueden "permitir".
Y es que el estar de baja por enfermedad común no exime al emprendedor de pagar sus cuotas a la Seguridad Social, por lo que la amplia mayoría sigue trabajando. Y es que los autónomos tienen que seguir pagando las cuotas aunque se cojan la baja hasta que lleguen a los 60 días de baja.
Cobran menos prestación (en función de la base en la que coticen), pero la cuota a la Seguridad Social de cada mes no varía y hay que seguir abonándola hasta al menos los 2 meses de baja.
Precisamente esta es una de las peticiones estrella de asociaciones como ATA, que ha instado al Ejecutivo a cambiar el reglamento para que sean las mutuas quienes se hagan cargo de las cuotas desde el primer momento de la baja.
Un problema que los asalariados no tienen, pues el sistema de remuneración cuando están de baja es diferente.
Debido a ello, los autónomos sólo se dan de baja cuando verdaderamente están impedidos o por un problema grave, pues dejarán de ingresar una importante suma.
En cambio, los asalariados, pueden permitirse las bajas por problemas menos graves ya que su economía no quedará tan maltrecha.



